Esa tarde en el autobús de las 12 mi corazón se lleno de nostalgia y mi cabeza de incertidumbres, al subirme, pase por el lado de un anciano, el hablaba con los pasajeros y les recordaba la fecha feriada del domingo, el día del padre, de pronto, como extraña sorpresa, el hombre comenzó a cantar, no era la mejor voz que había escuchado, no era Pavarotti a quien oía, ni Bosseli quien me conmovía, era un anciano de voz temblorosa pero afinada, cantaba tonadas llenas de melancolía como dejando entre ver una historia vacía, me preguntaba que seria lo que motivaba a una persona a la que le costaba estar de pie, subirse a un bus y cantarle a gente desconocida, por suapariencia gastada podía suponer que era necesidad, pero esto era impensable, pues en su canción había mucha pasión, y aunque su voz o aspecto no eran los mejores las personas que estábamos presentes solo podíamos fijarnos en aquella pequeña pero magistral presentación, conmovidos por la humildad y entrega de aquel hombre solo pudimos cumplir con su requisito mínimo, algo de dinero, en presencia de cosas como estas, solo siento la necesidad de subirme al mismo bus y casualmente encontrarme todos los dias a personas que nos enseñan que se puede suplir una necesidad haciendo lo que amas, lo que te apasiona y como si no fuese sufiente.. siendo feliz y agradecido por las cosas que la vida te regala.
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