21 de junio de 2009

EL CANTANTE ERMITAÑO


Esa tarde en el autobús de las 12 mi corazón se lleno de nostalgia y mi cabeza de incertidumbres, al subirme, pase por el lado de un anciano, el hablaba con los pasajeros y les recordaba la fecha feriada del domingo, el día del padre, de pronto, como extraña sorpresa, el hombre comenzó a cantar, no era la mejor voz que había escuchado, no era Pavarotti a quien oía, ni Bosseli quien me conmovía, era un anciano de voz temblorosa pero afinada, cantaba tonadas llenas de melancolía como dejando entre ver una historia vacía, me preguntaba que seria lo que motivaba a una persona a la que le costaba estar de pie, subirse a un bus y cantarle a gente desconocida, por su apariencia gastada podía suponer que era necesidad, pero esto era impensable, pues en su canción había mucha pasión, y aunque su voz o aspecto no eran los mejores las personas que estábamos presentes solo podíamos fijarnos en aquella pequeña pero magistral presentación, conmovidos por la humildad y entrega de aquel hombre solo pudimos cumplir con su requisito mínimo, algo de dinero, en presencia de cosas como estas, solo siento la necesidad de subirme al mismo bus y casualmente encontrarme todos los dias a personas que nos enseñan que se puede suplir una necesidad haciendo lo que amas, lo que te apasiona y como si no fuese sufiente.. siendo feliz y agradecido por las cosas que la vida te regala.

UNA NOCHE EN TUS OJOS

Nunca pensé que por una noche en tu compañía la razón me abandonaría, por alguna razón nada parecía lo que era, el lago parecía el cielo repleto de estrellas, los limites de la ciudad parecían grandes y luminosos barcos adornando el horizonte, el cielo brillaba con la luz de la luna y la luna brillaba con luz que te pidió, luz que nacía en tus ojos y un mundo nuevo me rebeló, nose si era una fantasía o solo una ilusión, pero lo que puedo afirmar con certeza, es que fue la noche mas perfecta.

La noche que me perdí en tus ojos, divague en sus horas soñando despierto, la madrugada me mantenía atento, y tus ojos a mi vida dieron un nuevo aliento.